Mercancía peligrosa: métodos de transporte terrestre

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¡Cuidado con ese paquete! A veces, necesitamos transportes especiales para llevar mercancía peligrosa de un lugar a otro de forma segura. En esta ocasión, ponemos el foco en el transporte terrestre necesario para trasladar esa mercancía que por sus características puede poner el riesgo al entrono o bien correr peligro de estropearse durante el trayecto.

Tipos de mercancía peligrosa en transporte terrestre

¿Tienes dudas de si la mercancía que tienes que transportar está catalogada como peligrosa? ¡Compruébalo en el siguiente listado! Están clasificadas en 9 clases atendiendo a su grado de peligrosidad. Junto a cada tipo de mercancía peligrosa te indicamos los aspectos más relevantes de su transporte por carretera, atendiendo al Real Decreto 97/2014 de 14 de febrero por el que se regulan las operaciones de transporte de mercancías peligrosas por carretera en todo el territorio español.

¡Ojo! Además de la información que aquí te presentamos, es imprescindible que revises la normativa vigente en cuestión sobre la clase de mercancía peligrosa que vayas a transportar.

Clase 1: Explosivos

Los explosivos son elementos, normalmente sólidos, que pueden convertirse en un gas muy caliente capaz de producir un efecto físico violento e inmediato sobre cualquier persona u objeto que se encuentre alrededor. En la clase 1 también se incluye la pirotecnia, aunque no desprenda gases cuando explota.

  • Transporte terrestre de explosivos:

A la hora de transportarlos, es importante protegerlos de los golpes, como los que podrían sufrir con un accidente de tráfico y, sobre todo, de los incendios. Cualquier camión con espacio de mercancía independiente de la cabina es apto para el transporte de explosivos. Eso sí, el interior de la parte donde viajan los explosivos está recubierto de una madera que previamente se ha tratado con material ignífugo. Y cuando los explosivos se llevan en una tolva, el transporte está dotado de barandas altas para evitar que la mercancía se caiga de forma accidental. Además, estos vehículos deben contener al menos dos extintores de incendio.

Clase 2: Gases

El transporte de gases es peligroso porque se realiza a presión para reducir su volumen y facilitar el traslado. Si la presión se libera de forma repentina podría causar daños graves en el entorno. Estos pueden ser el oxígeno, el nitrógeno, el hidrógeno, el helio, el neón y el argón.

  • Transporte terrestre de gases:

Cuando los gases se ha licuado deben conservarse en recipientes especialmente aislados para evitar que adquieran altas temperaturas. Estos recipientes, que suelen ser de forma cilíndrica deben ser transportados en vehículos diseñados para este propósito. Las bombonas de gas deben ir colocadas de forma vertical y sujetas con cadenas o mediante un sistema de abrazadera que los proteja de golpes o caídas.

Clase 3: Líquidos inflamables

Hablamos de aquellos líquidos que pueden arder con facilidad si se acercan a una llama o fuente de calor. Algunos ejemplos típicos son la gasolina y el queroseno, derivados del petróleo. El alcohol también es otro líquido inflamable transportado con frecuencia.

  • Transporte terrestre de líquidos inflamables:

Hay una normativo muy estricta en relación al transporte de líquidos inflamables. Además, el personal de transporte debe tener formación específica para desarrollar este trabajo con seguridad. Una de las pautas más importantes a la hora de transportar líquidos inflamables es el recipiente donde viajen no debe ir completamente lleno: siempre hay que dejar un espacio vacío para evitar vertidos o deformaciones del recipiente debido a una posible dilatación del contenido por elevación de la temperatura.

Clase 4: Sólidos inflamables

En esta clasificación nos encontramos con varias divisiones, considerando sólidos inflamables desde sólidos que arden con facilidad como la madera o el papel, hasta materias que en contacto con el agua desprenden gases inflamables, pasando por aquellas que pueden arden de manera espontánea en contacto con el oxígeno o autorreactivos.

  • Transporte terrestre de sólidos inflamables

El método de transporte de un sólido inflamable depende en gran medida del tipo de materia que vayamos a trasladar. Por ejemplo, algunos deben llevarse en recipientes herméticos para evitar que entren en contacto con el agua o cualquier ápice de vapor o humedad.

Clase 5: Sustancias oxidantes y peróxidos orgánicos

Se trata de materias que pueden arder con suma facilidad y/o provocar incendios muy difíciles de extinguir. Por ejemplo, en el caso de las materias comburentes, no sirve de nada cubrirlas de polvo o espuma, ya que el oxígeno está presente en la misma materia.

  • Transporte terrestre de sustancias oxidantes y peróxidos orgánicos

Cuando se va a transportar este tipo de sustancias es muy importante fijarse en la normativa. Una pauta importante es que los embalajes deben manipularse con toda la precaución posible atendiendo a su limpieza y vigilando que no tengan ningún resto de combustible. Por supuesto, no pueden transportarse materias que puedan generar reacciones entre sí, por lo que las mercancías peligrosas de clase 5 deben trasladarse de manera aislada.

Clase 6: Sustancias tóxicas e infecciosas

En esta clasificación están incluidos los venenos químicos como los ciánidos o los hidrocarburos clorados, ya que pueden resultar mortales para el ser humano. Y, junto a ellos se incluyen aquellos materiales que contengan patógenos o microorganismos que puedan causar enfermedades infecciosas en humanos o animales. Un ejemplo es el material que el personal sanitario ha utilizado en hospitales para el cuidado de enfermos de covid-19.

  • Transporte terrestre de sustancias tóxicas e infecciosas

Las sustancias de clase 6 deben ser transportadas con lo que se conoce como envasado triple: deben viajar en un recipiente primario que a su vez se mete dentro de un embalaje secundario. Por último, éste se introduce dentro de un envase externo.

Clase 7: Material radioactivo

Los materiales radioactivos son aquellos formados por átomos inestables que cambian su estructura de manera espontánea y aleatoria cada cierto periodo de tiempo. Estas sustancias pueden tener efectos nocivos sobre el entorno, incluidas personas o animales, que pueden ser variables dependiendo del tipo de material radiactivo y tiempo de exposición.

  • Transporte terrestre de material radioactivo

El material radioactivo debe ser transportado en embalajes exclusivos para garantizar la seguridad de los transportistas, en primer lugar. Además, los profesionales deben estar debidamente entrenados para este trabajo y los vehículos tienen que estar autorizados para esta finalidad.

Clase 8: Corrosivos

En este grupo se incluyen sustancias que pueden reaccionar desencadenar fácilmente una reacción química capaz de alterar materiales en contacto. Algunos ejemplos son el ácido sulfúrico, el ácido oleico, el hidróxido de sodio o el amoniaco.

  • Transporte terrestre de material corrosivos

Los corrosivos tienen diferente normativa en cuanto a embalaje, según su capacidad destructiva.

 Clase 9: Materias y objetos peligrosos diversos

Estamos ante esas mercancías que, durante el transporte, pueden presentar un riesgo no recogido en ninguno de los tipos anteriores de material peligroso. Existen sustancias potencialmente peligrosas para el medio ambiente incluidas en este grupo, denominadas UN 3077 y UN 3032, en concreto.

  • Transporte terrestre de mercancías peligrosas de clase 9

En este caso, es necesario extremar las precauciones durante el transporte, atendiendo a las cualidades específicas de la mercancía en cuestión y siguiendo la normativa vigente.

¿Has identificado lo que quieres transportar dentro de la clasificación de mercancía peligrosa? Si es así y no te lo esperabas, queremos transmitirte total tranquilidad. Como ves, siguiendo las normas establecidas, puede llegar a su destino como cualquier otra mercancía.

Finalmente, cabe destacar, que todo transporte terrestre que lleve mercancías peligrosas en su interior debe ir correctamente señalizado con el distintivo asociado  la clase a la que pertenece.